Pensé que iban a ser unas vacaciones con un objetivo de relax y descanso y más bien sosas. Sin embargo, empecé a cambiar de opinión de cuando me acerqué al lugar donde iba a pasar mis quince días de vacaciones. En Alfaz del Pi, hay un lugar enclavado en la montaña y con unas vistas increibles sobre el valle, con Benidorm a la izquierda, Altea a la derecha y en la lejanía Calpe. Con mucha paz, tranquilidad, con el sonido del viento entre los pinos y el cantar de los grillos comenzaron las primeras horas de mi estancia. Al día siguiente conocí a Julio y a Isabel. Juntos pasamos muy buenos ratos, compartimos muchas risas y las vacaciones fueron eso, vcaciones. Gracias amigos.
martes, 6 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)